Las elecciones presidenciales en Perú se encuentran en una etapa de definición, con una diferencia de apenas 40.000 votos entre los candidatos. Roberto Sánchez, de la izquierda, celebra un posible triunfo, mientras que Keiko Fujimori, con un discurso de derecha y fuerte en la lucha contra la inseguridad, también aspira a la presidencia.
El país se encuentra polarizado, dividido entre izquierda y derecha, y entre zonas rurales y urbanas. Fujimori, quien ya compitió anteriormente y perdió por un estrecho margen ante Pedro Castillo (actualmente procesado), busca llegar a la presidencia en medio de un contexto de gobiernos débiles, con nueve presidentes en los últimos 10 años.
Se espera un conteo fino para determinar el ganador, y se estima que los resultados definitivos podrían demorar hasta julio. La inseguridad es una de las principales preocupaciones de los votantes peruanos.