La figura del Indio Solari se caracterizó por un manejo particular de la fama. A pesar de la exposición que conlleva ser una estrella de rock, siempre buscó mantener su privacidad y un perfil bajo.
Se relata cómo el artista tomaba recaudos para evitar que se conociera su lugar de residencia, llegando incluso a hacer recorridos disuasorios con quienes lo visitaban. Esta actitud refuerza la imagen de una persona que valoraba su intimidad por encima de la exposición pública.