Se resalta el logro del anonimato absoluto del Indio Solari, quien a pesar de su fama, logró mantener un perfil bajo y no ser reconocido en su vida cotidiana. Esto se mantuvo durante muchos años gracias al respeto de su familia y de los padres de compañeros de colegio de su hijo.
Se describe cómo el Indio Solari vivía como un padre normal, asistiendo a reuniones escolares y asados, demostrando su deseo de ser "uno más".