Se expone cómo Barrelier manipulaba a mujeres, incluyendo a la madre de Agostina, para lograr sus objetivos. Un caso particular es el de una mujer que, tras escapar desnuda de su casa, fue contactada por Barrelier con la promesa de dinero si le guardaba unos fajos. Esta mujer, al ingresar a la casa, se encontró con una situación que la llevó a colaborar con la investigación.
La facilidad con la que las mujeres caían en los engaños de Barrelier es un punto de asombro. Se menciona que incluso la madre de Agostina participó en una colecta para pagar la fianza de Barrelier, demostrando la aparente credibilidad que este lograba construir.