El recorrido dentro de la despedida del Indio Solari duraba aproximadamente cuatro minutos, con varios retenes organizados a lo largo de la avenida que acercaban al Polideportivo. Se estima que 15.000 personas pasaban por hora en esos cuatro minutos para darle el último adiós.
La gente avanzaba cantando y expresando su emoción, con aplausos y cánticos de agradecimiento al Indio. A pesar del llanto y el dolor, se percibía un clima de fiesta, como si estuvieran despidiendo a un ídolo.