Se aborda la problemática de las patentes farmacéuticas y cómo los laboratorios internacionales buscan extender sus privilegios más allá de la ley, generando monopolios, menor competencia y precios más altos.
Se destaca que la legislación internacional establece una duración de 20 años para las patentes, y que una vez vencidas, los laboratorios argentinos pueden producir medicamentos de igual calidad a menor costo, generando ahorros significativos para el sistema de salud.
Se menciona que en 2023, esta competencia permitió ahorrar más de 2.200 millones de dólares, lo que representa el 16% del gasto en medicamentos.