Dibu Martínez incursionó en la fotografía durante su recuperación, prestando una cámara profesional con un lente de alto valor. El arquero de la Selección Argentina aprovechó el tiempo sin actividad futbolística para explorar esta nueva faceta.
El detalle curioso fue que, al devolver la cámara, Martínez dejó su autógrafo en el lente, convirtiéndolo en un objeto de colección para el reportero que se la prestó. El valor del equipo, estimado en cuatrocientos mil dólares, resalta la calidad del material utilizado.