Tras horas de declaración y presuntas contradicciones, Osvaldo Faceta fue detenido. Se sugiere que la policía, ante la falta de cooperación y posibles mentiras, le dio un tiempo para "meditar y recapacitar", sacándolo de la sala de interrogatorios y dejándolo esperar en otra oficina antes de volver a declarar.
Este procedimiento, según se describe, buscaba que Faceta reconsiderara sus respuestas y aportara información más precisa, especialmente ante la gravedad del caso y la posibilidad de que estuviera obstaculizando la investigación. La detención posterior a este lapso de reflexión indica que las nuevas declaraciones o la meditación no fueron suficientes para despejar las sospechas.