El velatorio del Indio Solari en Villa Domínico congregó a una multitud sin precedentes para un artista argentino, superando incluso las exequias de figuras políticas como Néstor Kirchner o Raúl Alfonsín. Se estima que un millón de personas se acercaron para despedir al músico.
La magnitud del evento requirió una logística excepcional, a cargo de la productora de Javier Grossman, quien ya había organizado eventos masivos como el Bicentenario en la 9 de Julio. La coordinación entre fuerzas de seguridad, gobierno y la familia fue crucial para mantener el orden y la seguridad.
Si bien la figura del Indio Solari trasciende lo estrictamente musical por su contenido ideológico y su postura frente a la vida, la masividad de su despedida se explica fundamentalmente por el impacto de sus canciones. La comparación con otros artistas como Mercedes Sosa o figuras políticas resalta la singularidad de Solari en la cultura popular argentina.