Se describe la despedida del Indio Solari como un evento conmovedor, donde miles de personas se abrazaron y compartieron historias, creando un sentimiento de unidad nacional.
Se destaca la normalidad y el respeto con que se llevó a cabo el multitudinario evento, a pesar de la profunda tristeza que embargaba a los presentes.
Se compara la atmósfera de la despedida con el sentimiento de duelo nacional, similar a lo ocurrido en Rosario tras la muerte de Alberto Olmedo.