La despedida del Indio Solari evoc\u00f3 un clima similar al de los festejos por el campeonato del mundo, con una multitud que se acercaba y permanec\u00eda en los alrededores, a\u00fan sabiendo que no podr\u00edan ingresar al \u00faltimo recital. La sensaci\u00f3n era de unidad y pertenencia, m\u00e1s all\u00e1 de la posibilidad de presenciar el show.
Muchos asistentes eligieron compartir la experiencia con amigos y seres queridos, priorizando la conexi\u00f3n emocional y la vivencia colectiva. La idea de estar presente, de ser parte de ese momento \u00fanico, primaba sobre la necesidad de acceder al recinto.