Se relata la despedida del Indio Solari, quien salió a saludar a la gente desde la puerta de un hogar de adultos mayores, luciendo una remera de Patricios Rey. Este gesto emocionó a sus seguidores, quienes realizaban una vigilia.
Se destaca la trascendencia de la música y la cultura como elementos que unen a diferentes generaciones, comparando la conmoción generada por la partida del Indio con la ocurrida tras la muerte de Diego Maradona.
Se menciona que el Indio Solari tenía un hijo, Bruno Solari, y se resalta su faceta intelectual, incluyendo escritos sobre filosofía y letras, describiéndolo como un "poeta maravilloso".