Se ha descubierto una extensa red de túneles en el sur del Líbano, debajo del castillo de Bedford, que se presume fue construida y financiada por Irán.
Estos túneles habrían sido utilizados como centro de operaciones del grupo terrorista Hezbollah, a solo 6 kilómetros de la frontera israelí. El hallazgo se produjo tras la toma de una posición el 31 de mayo, considerada la incursión terrestre más profunda en territorio libanés en 26 años.