El debate se centra en la posibilidad de que el cajón del Indio Solari estuviera vacío durante su despedida, alimentando teorías conspirativas sobre la verdadera causa de su muerte y la manipulación de su imagen.
Se cuestiona la lógica detrás de estas especulaciones, mientras se recuerda que eventos similares ocurrieron con figuras como Eva Perón y Néstor Kirchner, sugiriendo un patrón de "morbo necrofílico" por parte de ciertos sectores para desacreditar el legado de líderes populares.