La familia de Ezequiel Franco Castelarín denuncia que el joven fue confundido con un ladrón y brutalmente agredido por personal policial mientras regresaba de jugar al fútbol.
La grave acusación sostiene que a Ezequiel lo acusaron del robo de una moto, lo detuvieron y lo golpearon salvajemente, dejándolo con heridas gravísimas. Según Emmanuel, compadre de Ezequiel, los policías lo apuntaron, lo sacaron del auto y lo golpearon sin mediar palabra, causándole heridas en la mandíbula y la boca que lo dejaron inconsciente.
A pesar de ser la víctima, Ezequiel fue imputado y llevado a la comisaría. La familia exige que se haga cargo de lo sucedido y que el hecho no quede impune. Actualmente, Ezequiel está siendo atendido en la fiscalía.