El Indio Solari es considerado un "mito viviente" y su despedida genera debate, incluso con la grieta política interponiéndose.
Se discute dónde y cómo realizar un homenaje a la altura de su legado, recordando los incidentes ocurridos en recitales anteriores por falta de seguridad y la masiva concurrencia.
Su independencia del sistema comercial y su autogestión lo convirtieron en un referente único.