Se debate la nulidad de la escena del crimen debido al accionar policial. Se cuestiona el procedimiento del primer allanamiento, donde se observa a la policía tocando el marco de la puerta, y luego un segundo procedimiento donde se toman huellas, disfrazados de personal de limpieza.
Se argumenta que la entrada de diez policías a la escena del crimen, generando posible contaminación por ADN y huellas, podría invalidar la investigación. Se critica que se haya ingresado al lugar sin considerar el posible rastro de evidencia.