El creciente antisemitismo y los ataques contra judíos en el Reino Unido generan preocupación en la comunidad judía londinense. Paralelamente, se debate si las críticas a Israel y la solidaridad con los palestinos constituyen antisemitismo.
Manifestantes judíos, incluyendo supervivientes del Holocausto y sus familiares, critican las acciones del gobierno israelí en Gaza. Natasha Walter, cuya familia huyó de los nazis, expresa su comprensión por el vínculo de los judíos con Israel, pero insiste en la necesidad de señalar los "crímenes israelíes".
Por otro lado, el rabino Mendel Cohen considera las protestas propalestinas una amenaza, calificando de "calumnias" los señalamientos de "genocidas" contra los sionistas. Expresa su preocupación por la persecución de los judíos en 2026.
El barrio de Golders Green, con una fuerte presencia judía, ha sido escenario de ataques antisemitas, generando miedo y demandas de mayor protección. Existe un debate interno en la comunidad judía sobre la postura hacia Israel y el sionismo, con algunos jóvenes rechazando el sionismo pero manteniendo su identidad judía.