Se critica la aparicion de figuras como Maximo Kirchner y Miriam Bregman en eventos populares, calificandolos de oportunistas. Se senala que estos politicos se acercan a las multitudes buscando beneficio propio, especialmente cuando la situacion social o economica es desfavorable para la poblacion.
La narrativa sugiere que estos personajes politicos, identificados como kirchneristas, capitalizan el descontento popular y la desgracia ajena para obtener rédito político, presentándose como figuras cercanas al "pueblo" sin un compromiso genuino.