Se aborda la delicada situación del consumo problemático de sustancias, enfatizando que debe ser tratado como un problema de salud mental y no criminalizado.
Se diferencia entre el padeciente y el delincuente, y se destaca la importancia de no estigmatizar a quienes sufren adicciones. El abuelo de Agostina expresó su molestia ante la idea de que su hija sea catalogada como "pipera", remarcando que es una persona enferma.