Se relata un conflicto pasado entre panelistas, donde una de ellas estuvo enojada durante 15 años. Se menciona que hubo una reconciliación posterior, e incluso se recuerda una anécdota de cuando Intrusos le dio una bolsita a todos los presentes.
Se discute la personalidad de Marisa, describiéndola como desconfiada pero también como alguien que, a pesar de los conflictos, puede llegar a reconciliarse. Se menciona que Marcela cree que Marisa no perdonaría a Salwe, y que ella puede conducir cualquier formato.