Se discute la posibilidad de una confesión por parte de Barrelier en el contexto del sistema judicial argentino, contrastándolo con el de Estados Unidos. A diferencia de EE.UU., en Argentina las confesiones realizadas en prisión sin abogado presente no son fácilmente admisibles como prueba contra el imputado.
Se resalta que, si bien un preso podría declarar sobre una confesión, la falta de un sistema jurídico similar al estadounidense limita su uso probatorio. La fiscalía necesitaría pruebas contundentes más allá de una eventual declaración autoincriminatoria de Barrelier.