Se plantea la coincidencia entre las posturas de Macri y Milei en materia de justicia, a pesar de sus diferencias políticas.
Ambos parecen coincidir en las capacidades de la familia Maike para gestionar asuntos institucionales, lo que genera sospechas sobre posibles intereses en las designaciones judiciales.
Se menciona el armado de la Cámara Civil de la Ciudad de Buenos Aires como un ejemplo de estas coincidencias y la posible influencia de los Maíques en el sistema judicial.