Las autoridades chilenas incautaron más de 100 toneladas de presunta droga camuflada como cargamento de madera. La operación se llevó a cabo en los puertos de Arica, San Antonio y Valparaíso, y tenía como destino Estados Unidos, Europa y Oceanía.
Esta histórica incautación fue posible gracias al trabajo conjunto entre la fiscalía, la armada y la aduana. Las drogas estaban ocultas dentro de diferentes trozos de madera, evidenciando la sofisticación de las redes de narcotráfico.