Se visita el último cenote, Soy Che, un cenote subterráneo. Se destaca su belleza y se menciona la actividad de snorkel. Se explica que este lugar se creó como un tributo al padre de la señora Fátima, quien protegió estas áreas.
El cenote se ha convertido en un parque ecológico donde trabajan miembros de las comunidades locales. Se resalta la importancia de los procesos de exploración, certificación y limpieza que garantizan la sostenibilidad y seguridad de los cenotes antes de abrirse al público.