Miguel, padre de Melisa, expresó su desconfianza hacia el entorno de Barrelier, sospechando de todos y confiando en la investigación del fiscal. Mencionó que su hija Melisa no podrá ver a su nieta debido a la situación.
Se planteó la duda sobre la inocencia de Marianela y otros convivientes, indicando que sospechan de todos y esperan que la justicia actúe. Se mencionó la posibilidad de un cambio de fiscal, pero se solicitó que el fiscal actual continúe la investigación.
La investigación se centra en Barrelier y Faceta, con interrogantes sobre el rol de Faceta como cómplice, encubridor o coautor. Se especula con la posibilidad de que la dueña del Canegro, Soledad, esté involucrada.
Se describió a Barrelier como un "dictador" dentro de su círculo íntimo, con acceso restringido incluso para su pareja. Sin embargo, se cuestionó la conveniencia de este argumento para deslindar responsabilidades del entorno.