Se analiza la hipótesis de que Osvaldo Faceta podría haber estado en la casa durante el crimen de Agostina, a pesar de su coartada. Su relato sobre haber encontrado una frazada cambiada y haber tomado cerveza en la cama es puesto en duda.
La versión de Faceta sobre el cambio de la frazada y la presencia de cervezas en la escena del crimen se considera una maniobra para desvincularse de los hechos. Las pruebas técnicas, como la geolocalización, no respaldarían completamente su coartada.
La fiscalía investiga la posibilidad de que Faceta haya estado presente en la casa durante las horas críticas del crimen, y se están analizando mensajes y llamadas telefónicas para corroborar o refutar su versión.
Se destaca la importancia de las pruebas genéticas, que son difíciles de rebatir. La presencia de ADN de Faceta y Barrelier en la escena del crimen complicaría significativamente sus coartadas.