Violentos incidentes se desataron en San Miguel cuando policías intentaron identificar a dos sospechosos en una moto, presuntamente involucrados en el robo de la misma. La situación escaló rápidamente cuando decenas de personas, identificadas como hinchas del club San Miguel, atacaron a los efectivos policiales.
Los atacantes arrojaron piedras, palos y botellas contra los policías, quienes se vieron superados en número y tuvieron que retroceder. Como resultado del ataque, cuatro policías resultaron heridos, y tres patrulleros sufrieron daños considerables, con vidrios rotos y destrozos en su estructura.
Los incidentes generaron conmoción en la zona. Los agresores, calificados como "bestias disfrazadas de hinchas", demostraron una actitud de extrema violencia hacia las fuerzas de seguridad, impidiendo que cumplieran con su labor de identificación y control.