Se debatió sobre la conveniencia de arriesgar a Dibu Martínez en un primer partido de grupo del mundial, considerando su lesión y la presencia de otros arqueros como Rulli y Musso.
Se planteó la pregunta de si Dibu Martínez está en condiciones de atajar o no, y se comparó la situación con casos de jugadores de básquet que juegan con dolencias.
Se cuestionó la decisión de Scaloni de poner en duda a Dibu, sugiriendo que podría estar intentando manejar la presión o la opinión pública, y se mencionó que los jugadores de fútbol a veces mienten sobre su estado físico.