John Raymond, astrónomo del Laboratorio de Astrofísica de Burdeos, explica cómo las variaciones de luminosidad de los objetos celestes informan sobre su forma. En el caso de Oumuamua, se observaron fluctuaciones regulares en su brillo cada ocho horas, indicando que rotaba en el espacio.
Estas variaciones de luz, al ser más pronunciadas que en objetos de forma irregular como un balón de rugby, sugieren que Oumuamua es muy alargado, aproximadamente 10 veces más largo que ancho. Este análisis de la luz reflejada es crucial para determinar las dimensiones y características de cuerpos celestes distantes.