La abogada penalista Mónica Pico cuestiona el ordenamiento jurídico argentino, que permite la liberación de imputados por privación ilegítima de la libertad, como en el caso de Barrelier.
Argumenta que, sin antecedentes y con arraigo, la ley ordena la libertad, criticando la "pena tan liviana para tremendo delito".
Se señala que, si bien el fiscal Garzón actuó conforme a la ley, la legislación es la que resulta cuestionable en estos casos.