Se describe el velorio del Indio Solari, con una gran cantidad de personas esperando para despedirlo. Se detallan los controles de acceso para mantener el orden y evitar avalanchas, con personal de organización vestido con musculosas blancas.
A pesar de la espera de hasta 10 horas, la gente se mantiene en fila, incluso bajo una llovizna intermitente. La organización, que contrató vallas y pantallas gigantes la noche anterior, estima que 15.000 personas pasan por hora.