El velatorio del Indio Solari se vivió como una "fiesta" de tranquilidad y paz, a pesar de la multitud que se acercó a despedirlo. La gente se mostró unida y respetuosa, creando un ambiente emotivo.
Se destacó la paciencia y la calma de los asistentes, quienes compartieron la misma pasión por el músico. La jornada transcurrió sin incidentes, reflejando el profundo cariño que generaba el Indio Solari.