Nuria, junto a su madre y hija, representó tres generaciones unidas por el Indio Solari en la despedida en Avellaneda. La mujer, que vive en México, viajó especialmente para rendir homenaje al músico y revivir recuerdos.
Nuria describió la experiencia como muy bonita y significativa, destacando cómo la música del Indio Solari ha marcado a su familia a lo largo del tiempo. La jornada se vivió con una mezcla de nostalgia y celebración, uniendo a personas de diversas procedencias.
La despedida al Indio Solari se consolidó como un evento histórico, donde el legado del artista trascendió fronteras y generaciones, demostrando su impacto duradero en la cultura y en la vida de sus seguidores.