Se discute la estrategia de rotación de jugadores y la asignación de minutos en el equipo, especialmente en relación con la nueva generación de futbolistas.
Se plantea la duda sobre si la gestión busca desarrollar a los jóvenes o si responde a intereses comerciales, mencionando la posible existencia de "negocios" detrás de las decisiones.
Se señala que algunos jugadores actúan con molestias físicas y que la inclusión de ciertos jugadores puede ser cuestionable, como el tercer arquero.