El programa continúa su recorrido por San Francisco, esta vez a bordo de uno de sus medios de transporte más icónicos: el tranvía. Se destaca la posibilidad de viajar colgado del exterior del tranvía, una experiencia legal y emocionante.
Se observa la tecnología de los autos que se manejan solos ("Guaymos") y se compara lo moderno con lo antiguo. La conductora, Ari, experimenta por primera vez un tranvía que abre carril, expresando su felicidad y describiendo San Francisco como una de las ciudades más lindas que ha visitado.
Durante el recorrido, la conductora expresa miedo ante la bajada pronunciada del tranvía en una calle empinada, comparando la sensación con estar en una película de época. Se resalta la belleza de las imágenes capturadas durante el trayecto.