El presidente ruso, Vladimir Putin, busca atraer inversores extranjeros en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo para reactivar una economía golpeada por la guerra en Ucrania y las sanciones internacionales.
Desde 2022, las relaciones económicas de Rusia se han desplazado fuertemente hacia Asia. China se ha convertido en su principal socio comercial (más del 30% de las exportaciones), seguido por India (más del 13%) y Turquía (alrededor del 10%). La participación de la Unión Europea en las exportaciones rusas ha caído drásticamente, de casi el 50% a poco más del 6,5%.
Arabia Saudita es uno de los invitados destacados, con quien Rusia busca fortalecer inversiones en infraestructuras y cooperación en mercados energéticos. El foro se desarrolla en un contexto de ataques ucranianos a objetivos rusos, como una terminal petrolera y una fábrica de armamento, interpretados como un intento de generar incertidumbre entre los inversores.