Se hace un llamado a la paciencia y a mantener el espíritu de comunión durante la despedida del Indio Solari. A pesar de la tristeza, se destaca la tranquilidad general y el respeto que prevalecen en el evento.
El ambiente se describe como un "velatorio a cielo abierto", donde miles de personas se congregan en paz para rendir homenaje al ídolo. La apertura anticipada de las puertas facilitó el ingreso ordenado de los asistentes, contribuyendo a la atmósfera de serenidad.