Desde Mar del Plata, un grupo de amigos se congrega para despedir al Indio Solari, compartiendo la pasión por la música y el sentimiento que los une.
A pesar de la distancia, la conexión con el artista es profunda, y la experiencia se vive como un ritual, una peregrinación compartida entre amigos.
La música y la conexión con los ídolos culturales se transmiten de generación en generación, como en este caso, donde la pasión por el Indio Solari se comparte en familia.