Se reflexiona sobre la aparición de nuevos artistas con intereses populares y diálogo social, como Lali, en contraste con aquellos que evitan comprometerse.
Se destaca la importancia de la resistencia y la toma de posición en el arte, diferenciando a los músicos que defienden sus convicciones de los que priorizan intereses económicos.
El legado del Indio Solari se enmarca en esta tradición de artistas comprometidos con causas sociales.