Se describió el operativo de despedida del Indio Solari, coordinado por el gobernador Axel Kicillof, contrastando con la posible inacción de Jorge Macri en la ciudad. Se planteó que la provincia se hace cargo de un evento que otros no pueden, en un contexto de debate sobre la presencia policial y el control de vendedores ambulantes.
Se mencionó la complejidad del evento, describiéndolo como un "dolor festivo" y una "paradoja" que genera tristeza, curiosidad y alegría en los asistentes. Se destacó la importancia de interpretar estos eventos masivos como un reflejo de la sociedad.