Una multitud se congrega en Villa Domínico, Avellaneda, para despedir al ídolo del rock nacional, Indio Solari. Se reportan largas filas de personas que llegan para homenajear a la leyenda.
El móvil de televisión presente en el lugar informa sobre la gran cantidad de asistentes y las condiciones climáticas, con una llovizna que comenzó a caer y aceleró el paso de la gente.
Los fanáticos expresan su profundo afecto y tristeza por el fallecimiento, describiendo al Indio Solari como una figura que representa mucho más que música, sino también una ideología.