La gente expresa su emoción y devoción en la despedida del Indio Solari, describiendo el evento como "la última misa ricotera".
Provenientes de diversas localidades como Valentina Alsina, Jerlica y Mar del Plata, los seguidores comparten su alegría y tristeza, calificando la experiencia como "una alegría tremenda".
Se observa una movilización a nivel nacional, con personas llegando desde distintos puntos del país para participar del homenaje.