La masividad y el fervor de los seguidores del Indio Solari se hicieron presentes en un velorio que conmovió a miles de personas, quienes se acercaron para darle el último adiós al icónico músico.
La generosidad de la familia al permitir el acceso y la extensión del horario del velorio permitieron que muchos fanáticos pudieran despedirse, demostrando la profunda conexión que el Indio cultivó a lo largo de su carrera.
Más allá del dolor por la pérdida, se percibe una necesidad colectiva de expresión y de encontrar consuelo en la figura del Indio, uniendo generaciones y clases sociales a través de su música y legado.