La despedida al Indio Solari en Avellaneda se caracteriza por la profunda emoción de sus fanáticos, quienes expresan su sentir de diversas maneras: llorando, arrojando objetos o simplemente mostrando su devoción.
La organización busca agilizar el paso por la capilla ardiente, pero la multitud, que se extiende por kilómetros, hace que el proceso sea lento. A pesar de la tristeza, la música del Indio acompaña este último adiós, creando una atmósfera de comunión.