La provincia de Mendoza invita a descubrir sus bodegas centenarias, como la que posee 143 años de historia y un sistema de vías propio para el transporte de vino. Estas bodegas ofrecen visitas guiadas y experiencias gastronómicas únicas, como menús de cuatro, ocho o dos pasos maridados con vinos de la región.
Además, se destaca el cultivo de productos orgánicos en huertas que atraen colibríes y utilizan jaulitas para que los insectos aniden, protegiendo así los cultivos. La provincia también se perfila como un destino para la ruta del café de especialidad, con propuestas que crecen a un ritmo vertiginoso.