Se discute la dimensión "nacional y popular" de Los Redondos, que trasciende la música y genera una fuerte identificación social. Se plantea que la banda tiene poco que ver con lo específicamente musical, a diferencia de otros gigantes del rock argentino como Spinetta o Charly García.
Se enfatiza la dificultad de explicar el fenómeno de Los Redondos a alguien que no los vivió, especialmente considerando que no tenían videoclips, no aparecían en televisión y aun así vendían miles de entradas. La conexión con el público se describe como un fenómeno social profundo.