Se destacó la sabiduría de la voz popular, especialmente en el contexto de la despedida del Indio Solari. Se mencionaron dos frases significativas de los asistentes:
La primera, "Dios no puede morirse dos veces", expresada por una joven, refleja la profunda conexión y el impacto del Indio en la vida de sus seguidores, considerándolo una figura casi divina.
La segunda frase, "El Indio hizo bailar a los filósofos y leer a los ladrones", encapsula la universalidad de su música y su capacidad para trascender barreras sociales e intelectuales, llegando a todos los estratos de la sociedad.