Se analizó la relación entre la imagen del presidente Javier Milei y la inflación, señalando que la imagen presidencial tiende a crecer cuando la inflación o las expectativas de la misma disminuyen. Se utilizó una analogía con el mercado de acciones, donde el precio de una compañía se basa en sus flujos de fondos futuros.
Se argumentó que la imagen de un gobierno, similar al precio de una acción, aumenta cuando las expectativas futuras son positivas y creíbles. El presidente Milei, según las encuestas, mantiene la creencia de la opinión pública de que tiene un plan para hacer caer la inflación, lo que impacta positivamente en su imagen.