Los seguidores del Indio Solari expresan la magnitud histórica de su despedida, considerándola un evento único e irrepetible. La "última misa" se vive con la convicción de honrar su legado y mantener viva su música.
A pesar de la tristeza, prevalece el sentimiento de acompañar y celebrar la vida del artista. Se resalta la conexión profunda que el Indio generó con su público, a través de letras que reflejaban sus sentires y experiencias, convirtiéndose en una figura trascendental.